El 5 de agosto, Ramón Chaves, gerente ejecutivo del Leme, impartió una clase sobre el papel de los municipios en la seguridad pública para agentes que participan en el segundo curso de formación de la Fuerza Municipal de Río de Janeiro. La actividad abordó cómo los gobiernos municipales pueden contribuir a la prevención y reducción de la criminalidad y presentó experiencias desarrolladas por la Municipalidad de Río en los últimos años.

Uno de los puntos centrales de la clase fue la ampliación del papel de los municipios en la seguridad pública. Aunque gran parte de las atribuciones de patrullaje e investigación criminal permanece bajo responsabilidad de los estados y de la Unión, los municipios cuentan con instrumentos importantes para actuar sobre problemas de seguridad. Entre ellos se encuentran la Guardia Municipal, la gestión del espacio urbano, la prestación de servicios públicos, el uso de datos y tecnología y la capacidad de articular diferentes organismos en torno a problemas concretos.

La presentación recuperó parte de esta trayectoria institucional, pasando por el papel de las guardias municipales establecido en la Constitución de 1988, por el Estatuto General de las Guardias Municipales, de 2014, y por la creación del Sistema Único de Seguridad Pública (SUSP), en 2018. Este proceso amplió el reconocimiento de las guardias como instituciones de protección municipal preventiva y como integrantes operativos del sistema de seguridad pública.

A partir de este contexto, la clase abordó diferentes estrategias de prevención del delito y la violencia y la importancia de adecuar las intervenciones al problema que se busca enfrentar. Uno de los temas presentados fue la concentración espacial del delito: los hechos delictivos no se distribuyen de manera uniforme por la ciudad, sino que tienden a concentrarse en determinados lugares. Esta característica permite orientar las acciones preventivas hacia áreas y situaciones específicas, combinando diferentes instrumentos de política pública.

Ramón destacó que ampliar la participación de los municipios en la seguridad pública no significa reproducir las funciones desempeñadas por las policías estatales. El desafío consiste en desarrollar capacidades propias, identificar en qué problemas el gobierno municipal puede producir resultados y combinar el patrullaje preventivo, la gestión territorial, la tecnología, los servicios públicos y la coordinación institucional a partir de diagnósticos y evidencia.

Al final, la clase abordó cómo estos principios se han incorporado a la política municipal de seguridad de Río. Entre las iniciativas presentadas estuvieron la Fuerza Municipal, orientada al patrullaje preventivo basado en datos en áreas prioritarias; el CompStat Rio, modelo de gestión que organiza el seguimiento de problemas de seguridad y la coordinación de las respuestas de los organismos municipales; y CIVITAS Rio, que amplía la capacidad de la Municipalidad para integrar datos, producir inteligencia y utilizar tecnologías de vigilancia en apoyo a las acciones de seguridad.

La presentación también abordó el Plan Municipal de Seguridad Pública, que será lanzado próximamente y deberá organizar las prioridades, estrategias y mecanismos de coordinación de la actuación de la Municipalidad en esta área. La discusión buscó mostrar cómo estas diferentes iniciativas se articulan en la construcción de una política municipal orientada a problemas, basada en evidencia y sometida a mecanismos de planificación, seguimiento y evaluación de resultados.